Sus mejillas tomaron un poco de color y se puso rápidamente de pie.
—Bueno, vamos. Ya tengo lo que necesitaba.
Vi como juntaba todo y caminaba hasta la puerta. Yo me quedé sentado en el sillón, se giró a
verme.
—¿Vamos? —preguntó.
—Por mí me quedaría —le dije.
—No se con que fin, pero tampoco quiero saberlo. Ahora levántate de ahí y vamos antes de que mi
madre se ponga como loca —me dijo.
Sonreí y me puse de pie, salimos del edificio y nos subimos a la moto. Ahora ya tenía más
confianza, por ende la note menos tensa que antes.
Mientras estábamos detenidos en uno de los semáforos fijé mi mirada en su brazo. Aun su piel
estaba algo marcada. No le pregunte porque había sucedido todo.
—Oye —le hablé —¿Por qué Pattinson se puso así?
—Por sus estúpidos celos —contestó con exasperación.
—¿Celos? —dije.
—Si, Robert es muy celoso. Esa fue una de las principales causas por las que lo dejé. Me trató
de cualquiera por estar llevándoles una bandeja con comida a ustedes.
—Oh, pobre imbécil —dije divertido.
—Yo creo que tiene serios problemas, pero gracias a dios se como manejarlo.
—Si, ya lo creo —dije en una pequeña risa —¿Te gusta actuar como damisela en apuros?
—No seas imbécil, si tú no hubieras llegado con tus aires de súper héroe estoy completamente
segura de que yo sola pude haberlo puesto en su lugar.
—¿No soy increíble como defensor? —pregunté orgulloso de mi mismo.
Soltó una divertida carcajada. Era la primera vez que la escuchaba reír de esa forma. Giró su
cabeza y me miró sin dejar de reír.
—Eres demasiado pegado a ti, ¿no crees? —me dijo.
—Soy demasiado perfecto cariño, ese es el problema.
—Creo que tus padres tuvieron que haberte puesto Narciso —dijo y volvió su vista al frente.
Pronto llegamos a la puerta de un elegante edificio de oficinas. Ella se bajó y se giró a verme.
—¿Este es el lugar? —le pregunté.
—Si, estas son las oficinas de Gina Brooks —dijo.
—¿Ese no es el apellido de tu padre? —dije.
—Si —dijo ella y una leve sonrisa se dibujó en su rostro —Pero mamá juró que iba a usar el
apellido de mi padre hasta el día de su muerte.
—Oh, una mujer de carácter fuerte ¿verdad?
—Más bien yo diría que mi madre es una mujer demasiado perfeccionista y exigente con el mundo
entero. Pero bueno, ya puedes irte.
—¿Me estas echando?
—No, no es eso. Sino que ya no es necesario que te quedes.
—¿Cómo vas a volver a tu casa? —pregunté.
—En un taxi —aseguró.
—Vamos cariño, déjame ser tu chofer hoy. Ya te dije que no tengo nada mejor que hacer.
Me miró por varios segundos y luego soltó un largo suspiro.
—Bueno esta bien, entremos —dijo.
Dejé bien estacionada a Betty y entramos al extravagante edificio.
—Buenas tardes señorita Brooks —la saludó una de las recepcionistas.
—Buenas tarde Mandy —dijo ______ —¿Gina está arriba?
—Si, esta en dando indicaciones en la sesión de Cucci.
—Ya la imagino —dijo divertida.
Entramos en un ascensor y marcó el piso 20.
—Es bastante alto —dije.
—Si, mamá fue un poco exagerada al comprar esto. Pero ella es así.
Llegamos y bajamos. Miré a mí alrededor y este lugar era el sueño de cualquier hombre sobre la
tierra.
Las modelos iban y venían en trajes de baño o vestidos muy cortos. Piernas largas y traseros
firmes por todos lados. Nada podía ser mejor que eso.
—¿Quieres cerrar la boca? Vas a llenar el edificio de baba —me dijo con tono celoso.
—¿Me pareció a mí o eso sonó como a celos?
—¡No seas ridículo! —me contestó —Solo trata de no resbalarte con tu baba.
Reí por lo bajo y la seguí cuando entró en una de las puertas.
—Al fin llegas, dios mío —dijo una mujer bien vestida, apenas un poco más alta que _____.
______ era muy parecida a ella, pero sus ojos eran diferentes.
—Ya estoy aquí —dijo ella —Y aquí tienes las fotos.
—A ver —dijo y comenzó a revisarlas —Ay eres increíble, por eso eres mi hija —______
revoleó los ojos y por primera vez desde que entramos, su madre, posó sus ojos en mí —¿Quién
es él? —le preguntó. ______ a me miró —Ay, ¿no me digas que me hiciste caso y dejaste
definitivamente al imbécil de Robert y estas saliendo con este niño?
—¡Mamá! ¿Podrías por favor comportarte? —dijo nerviosa. —No, no estoy saliendo con él.
Él es Justin, un… compañero de la Universidad. Se ofreció a traerme.
—Un gusto señora Brooks —dije lo más cordial del mundo.
—Ay, no me trates de señora. No soy una anciana, dime Gina —me dijo.
—Está bien, Gina —dije divertido.
—Bueno, ya esta todo. ¿Necesitas algo más? —le preguntó ______.
—No hija, nada más. Gracias.
—No es nada. Y por favor, no estés llamando a papá para refregarle que yo hago cosas por ti. Se
pone insoportable.
—¿Desde cuando yo hago eso? —le preguntó, verdaderamente, fingiendo sorpresa.
—Por dios mamá, siempre lo haces —la acusó ______.
—Sabes que tu padre se lo merece. Se cree el dueño del mundo, es un pobre infeliz que se va a
quedar solo por el resto de su vida.
—Lo que digas —dijo ______ y se dispuso a irse.
—Oye niño —me llamó. Ambos nos giramos a verla —Podías ser un muy buen modelo.
Se acercó a mí y palmeó mi hombro derecho. Reí por lo bajo y vi como _______ se ponía roja de
la rabia.
—No lo creo Gina —dije divertido —No tengo el target para serlo.
—Pero ¿Por qué?
—Yo se que soy perfecto, lo veo todos días cuando me miró al espejo. Pero el mundo de la moda no
es lo mío.
—Ay que modesto eres —dijo riendo por lo bajo.
—Trato de serlo en lo que me concierne.
—Piénsalo bien, podrías ganar mucho dinero. Eres un chico muy bonito.
—¡No puedo creer que estés haciendo esto Gina! —habló ________ detrás de nosotros —No
cambias más. Salió de allí rápidamente.
Me giré a ver a Gina.
—Fue un gusto conocerte, ahora se de donde ha salido tan bonita la muchacha —dije sonriendo.
—Si, en eso salio a mí. Pero de carácter es igual a su padre.
—Ya lo creo —dije y salí de allí para buscar a ______.
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